Ducati quiere terminar con el culebrón Rossi lo antes posible, tras anunciar el viernes la renovación, por un año, de Nicky Hayden, en Borgo Panigale quieren saber si deben continuar siguiendo las directrices de Valentino en el desarrollo de la moto para la próxima temporada, o si ese trabajo deben dejarlo sólo en manos del americano.
Valentino se debate entre seguir con la fábrica italiana o regresar a Yamaha, dónde en previsión de que llegue junto a un patrocinador irrechazable ya le han hecho sitio al no haber ni respirado ante el anuncio unilateral de Ben Spies de que el próximo año no en el equipo oficial japonés.
Gabriele Del Torchio, CEO de Ducati, ha viajado hasta California para entregar, en mano, una oferta a Valentino Rossi para seguir en la fábrica de Borgo Panigale a cambio de 17 millones de euros por temporada, con un año extensible a dos. Un dineral, una oferta “irresponsable”, como la calificó el propio Valentino cuando era sólo verbal. Ahora se ha presentado por escrito. “En las próximas horas me voy a reunir con ellos (Ducati) para que me den las previsiones sobre el próximo año”, dijo el viernes el doctor, quien remató, al preguntarle si le habían hecho ya la oferta en firme que “espero que me la hagan aquí”. Y la oferta ha llegado, pero al parecer tiene fecha de caducidad. Ducati, ante los ya incesantes e imparables rumores que sitúan a Valentino en Yamaha, le ha pedido que responda en una semana, ya que ellos también tienen una temporada que preparar.
Valentino ya avisó de que iba a tomar una decisión tras el descanso estival, lo que no sabemos es que ese descanso son las dos semanas que hay entre Laguna e Indianápolis, lo que entraría dentro del tiempo que quiere Ducati, o las tres que hay entre Indy y Brno, lo que se escaparía de ese timing, entrando ya en un pulso entre equipo y piloto.
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