Como luego de cada Grand Prix, el analisis de la pluma especializada de Mario Diez para este ultimo gran premio del año.
En la fiesta final del Mundial de Motos en Valencia hubo triplete español: Dani Pedrosa en MotoGP, Héctor Barberá en 250 y Julián Simón en 125.
En MotoGP, insólita deserción del poleman Casey Stoner por una caída en la vuelta previa. Pedrosa venció, de principio a fin, con escasa oposición de Valentino y Jorge Lorenzo, que completaron el podio. El mallorquín confirmó el sub Campeonato.
Hiroshi Aoyama, se convirtió en último Campeón de la historia de 250, en una carrera plena de sorpresas, porque se despistó el japonés, se cayó Simoncelli cuando lideraba y terminó ganando Barberá.
‘San’ Pedrosa de Valencia. Dani Pedrosa tiene que creer que en Valencia –sede del último round del Mundial de Motos- se producen algunos ‘milagros’. Difícil de explicar en palabras, pero que en la pista suceden. Y, el catalán tiene pruebas que lo corroboran.
Hace dos años, Dani peleaba el sub Campeonato 2007, nada menos que con Valentino. Tenía por delante una misión imposible, porque los separaban 24 puntos a favor del italiano. Pedrosa debía ganar sumando 25 puntos y Rossi no tenía que sumar. ‘El juego de los imposibles’ titulé la nota escrita en la revista Exclusivo Motos, porque en aquella oportunidad, Valentino largó 17º y en la vuelta 20 abandonó por un desperfecto en el motor. En cambio, a Pedrosa le tocó pelear con Stoner, pero en cinco vueltas lo dejó atrás para ganar de manera impecable el GP de Valencia y alcanzar el sub Campeonato por un punto: 242 a 241 de Rossi.
En el 2009, tenía otro ‘imposible’: ganarle el tercer lugar en el torneo a Stoner, en un momento en que el australiano estaba brillando con sus resultados: había clavado dos triunfos en Australia y Malasia, más una actuación deslumbrante en Valencia, porque se había adueñado de las libres, de clasificación y el warm up. Al australiano le sobraba ‘cuero’, porque iba a luchar contra Lorenzo, más arriba en el Campeonato y contra Pedrosa que estaba más abajo. ¿Qué podía hacer Dani, en un momento excepcional de la Ducati de Stoner –con cuatro victorias- y en un año flojo de la Honda que sólo le había permitido un triunfo? Una única respuesta: ganar. Hay momentos excepcionales donde la frialdad de acción de Pedrosa es decisiva.
Además, la suerte o algún ‘santito’ catalán estarían de su lado. Lo concreto es que Stoner estaba transitando la vuelta previa y se cayó, se fue afuera y la Desmosedici GP9 Nº 27 quedó herida de muerte, obligando al australiano a desertar, sin ninguna posibilidad de ir a tomar la segunda moto, paralizando la respiración de una veintena de personas –entre técnicos y directivos- que estaban en los boxes del team Ducati, provocando un dramático vacío en el cajón de salida del poleman Stoner. “Estaba en la parrilla con la visera levantada, mirando al sitio que tenía que ocupar Stoner, y he visto que el comisario que tenía delante ha empezado a caminar, y he pensado ‘¿dónde va?’. He dado por supuesto que algo le debía haber pasado a Casey en la vuelta de calentamiento”, contó Dani, sobre el momento previo a la partida. Una vez más, MotoGP presenciaría una largada ‘a lo Pedrosa’, que lo llevaría, de principio a fin, hasta la bandera a cuadros. “En las primeras vueltas he ido con cuidado, porque tienes que calentar bien los neumáticos, especialmente el lado derecho, pero una vez que ha tomado temperatura, he mantenido un buen ritmo y concentrado”. Y tomó buena distancia de sus seguidores. “En las últimas vueltas, el viento era bastante fuerte y hubiera sido bastante fácil cometer un error, pero he conseguido mantener la ventaja con Valentino para llegar a la victoria. Recordé la carrera de Laguna Seca, en la que Valentino redujo la ventaja muchísimo en la última vuelta, así que he seguido tirando” Así, Dani le arrebataría el tercer lugar del campeonato a Casey: 234 puntos contra 220. Una diferencia de 14 puntos para convertir al más incrédulo. Hasta el propio Pedrosa: “No me esperaba conseguir la tercera posición del campeonato, así que es una bonita sorpresa”.
Lorenzo no es rival (todavía) para Valentino. Dos momentos culminantes del 2009, no nos deben llamar a equívoco. La inolvidable lucha cuerpo a cuerpo, de Catalunya y de Alemania, entre Valentino y Lorenzo, con victoria del italiano, han sido instantes supremos de una temporada plagada de altísimo índice de competitividad: sobre 17 carreras, hubo cinco ganadores (Valentino con seis victorias; Stoner con cuatro al igual que Lorenzo; dos Pedrosa y una Dovizioso). Pero la presión de sumar un punto por parte de Lorenzo, para no permitirle a Stoner quitarle el Sub Campeonato, lo descolocó, a pesar de que el australiano no corrió. Porque el mallorquín salió a ganar también.
Desde el arranque consiguió ubicarse segundo, después de superar Elías, pero el ímpetu por alcanzar a Pedrosa en la punta, como de distanciarse de Rossi tercero, lo hizo transitar sobre el pianito, en una de esas curvas complejas del circuito de Cheste y quedar desequilibrado, en esos sustos que llaman a la sensatez. Así Valentino, que corría sin ninguna presión, casi respetando y buscando no interferir en la pelea y en los intereses de Pedrosa, Lorenzo o Stoner (que se auto eliminó), decidió superar a Lorenzo y marchar para finalizar segundo. Un intento de Lorenzo de superar a Rossi, en las últimas vueltas, fue eso: un intento.
“Ha sido mi mejor resultado desde el 2004 (su último triunfo con Yamaha en Valencia), pero perdí algún tiempo con Elías y Lorenzo, así que era muy difícil achicar la diferencia con Dani”, contaba con mucha alegría Valentino, “estoy orgulloso de esta temporada, por todo lo que hemos ganado. Ahora podremos disfrutar de un festejo, antes de empezar a trabajar (mañana) sobre la moto 2010”.
La mejor medida para decir que Lorenzo no es rival (todavía) de Valentino, son los 45 puntos que medían entre el nueve veces Campeón y su rival más difícil de esta temporada. Los 306 de Rossi contra los 261 de Lorenzo son ilustrativos.
Lorenzo reconoció que en carrera “Cometí un gran error en una curva lenta y fui afortunado de no caerme, pero tardé un poco en recuperarme, así que la brecha con Valentino fue difícil de acortar”, y deseó “estar bien fuerte para la próxima temporada”.
De cualquier manera el dúo Yamaha oficial, ha sido muy efectivo: compartieron nueve veces el podio durante el 2009, así como hoy fueron segundo y tercero. Y suman entre los dos diez triunfos para la marca de los diapasones en esta temporada, así como 17 podios, por lo menos uno de ellos ha estado en todos los GP. En Valencia, Yamaha obtuvo por segunda vez la Triple Corona: piloto, equipo y marca.
Lin Jarvis, el inglés Director de Yamaha Racing, destacó “El trabajo de conjunto, de pilotos y técnicos, para convertir a la Yamaha YZR-M1 como la ‘moto de referencia’ de MotoGP”, haciendo especial mención “en la novena corona de Valentino, la cuarta con Yamaha en los seis años que llevamos juntos”.
Un protagonista insólito: Stoner. Tenía todo para ganar. Es más, hubiera sido un placer verlo pelear con Pedrosa, por la punta de la carrera o por la definición del tercer puesto del torneo. Sin embargo, antes de lo previsto, Casey Stoner se esfumó como protagonista. Se cayó en la vuelta previa, aquella que se llama en inglés, de calentamiento, y que fue todo lo contrario.
Fue un problema técnico y la mejor explicación corresponde al Director Técnico del Ducati Corse: “Hace dos temporadas que utilizamos un procedimiento para la alineación, sin haber sufrido ningún inconveniente, pero efectivamente tiene un único punto flaco como es el hecho de que las gomas al principio de la vuelta de calentamiento están más frías de lo que deberían”, reseño Filippo Preziosi, develando que por características propias del manejo de Stoner, las gomas –en este caso duras asimétricas traseras- salen a rodar con alguna temperatura menor de la indicada, cuando en el ambiente-pista de Valencia había 19-29 grados, ocasionando una caída inesperada e insólita, “tendremos que cambiar nuestro modo de trabajar para aumentar la temperatura”, completó el creador de la Desmosedici, un dragón mecánico de las pistas que hoy mostró su talón de Aquiles.
Nada hacia prever este desenlace. Casey estaba muy relajado antes de la carrera. Confiado por la perfomance que tenía con la Ducati. Se lo vio sonriente como nunca en el garage y haciendo bromas con Livio Suppo, su jefe que deja Ducati para integrarse como Manager del equipo Honda oficial. Estuvo conversador, en la grilla de partida, alejado de esa ultra concentración anterior. “Es un modo frustrante y desilusionante de acabar la temporada”, fue la conclusión de Casey, “pero hay que pensar que es mejor que haya pasado aquí y no en la primera carrera del año próximo en Qatar”. Vuelta de página, el australiano espera tranquilo los test con el material 2010 que comenzarán a la brevedad en Valencia.
La sucesión en Yamaha. Es la marca del momento y convoca a los mejores pilotos de la actualidad. Valentino representa cuatro Campeonatos. Es historia viviente.
A Jorge Lorenzo lo trajeron como piloto del futuro y como bien dice Masao Furusawa, el Nº 1 de Yamaha Racing: “Con Lorenzo el futuro ya esta aquí”, así que han logrado juntar en un mismo equipo a los dos batalladores máximos del 2009.
Colin Edwards, no sólo es un doble campeón Mundial de SBK, es un trabajador infatigable –se reúne con todo su equipo inmediatamente finalizada cada carrera para evaluar toda la información- que aporta datos, tanto para su accionar, como para el desarrollo que realiza Valentino –el Tech3 es una laboratorio de prueba de Yamaha y Colin lo entiende así-, pero además es un ser humano increíble, lejano a todo protocolo, que antes que americano es texano y lo primero que hizo al bajarse de su Yamaha, después de haber llegado cuarto, fue entrar corriendo en el box de Ben Spies para felicitarlo por su séptimo puesto.
“Con el cuarto puesto final logre terminar quinto en el Campeonato, gracias a que Ben superó a Dovizioso en carrera y eso me dio el punto que necesitaba (161 para Colin, 160 para Dovizioso)”.
Un gesto del ‘Tornado de Texas’ de 35 años hacia el flamante campeón 2009 del Mundial de SBK de 25 años, que en Valencia exhibió su enorme potencial. Salió desde la novena posición para caer hasta el puesto doce, pero a partir del décimo giro, se fue ‘comiendo’ a Marco Melandri, a Mika Kallio, a Alex de Angelis, a Randy de Puniet y finalmente a Andrea Dovizioso, para arribar al séptimo puesto. “Fui haciendo todo paso por paso, entrar en ritmo, superar como mucho cuidado a los demás, cada vez que lo hacía mis ojos encontraban a un nuevo rival, hasta que lo pasé a Dovizioso y pude ver a Hayden y Elías, pero aunque sabía que no los podía alcanzar mantuve mi ritmo. El séptimo lugar es como haber ganado una carrera de SBK”. Un candidato seguro a ser el Rookie 2010 de MotoGP.
Bridgestone agradecido. Hiroshi Yamada, Director del departamento Bridgestone Motorsports aprovechó para agradecer la colaboración de todos los pilotos y para destacar el nivel de competencia logrado en el primer año de la marca como única proveedora de MotoGP: “Hubo cinco ganadores diferentes y once pilotos diferentes en los podios”. Por el lado de Tohru Ubukata hizo mención que, en las condiciones ventosas y de menor temperatura, “Lo crucial para los pilotos era calentar apropiadamente sus neumáticos al dejar los garages”, un mensaje que iba con un único destinatario: Ducati y Stoner.
El último samurai de la 250. Fue casi una batalla. Pero una contienda personal. Marco quería y se jugaba todo. Lo mismo Hiroshi. No podía terminar de manera lineal. Así que los golpes de emoción se sucedieron para darle color a la carrera valenciana del cuarto de litro. Porque el Campeonato ya había quedado muy cerca de la definición en la carrera de Malasia, cuando ‘Hiro’ Aoyama estableció victoria –la cuarta del 2009- y trepó a 252 puntos en la tabla con 21 de ventaja sobre Simoncelli, cuando quedaban 25 en juego. Lo único que podía ocurrir en Cheste, era un milagro a favor de ‘Sic’ Simoncelli, ya que aunque el italiano ganase era poco lo que necesitaba el japonés para consagrarse.
Dos golpes de escena habría en esta última carrera de la 250. La primera, en la décima vuelta, cuando ya Simoncelli se había adueñado de la punta de la carrera –en el giro anterior, al superar al Barberá-, en el final de la recta principal, Aoyama –que marchaba tercero- llegó algo pasado, “Quería la victoria y empujé para conseguirla, posiblemente iba demasiado rápido y entré pasado, así que me fui afuera”, y hubo momento de susto para el aspirante al título, pero la suerte y el manejo apropiado -“siempre me reconocí bueno en cross”, diría ‘Hiro’- lo devolvieron a la pista en el undécimo puesto y con los puntos necesarios para el campeonato.
En la vuelta 20, llegaría el segundo golpe de escena, cuando Simoncelli, al transitar sobre un pianito queda desequilibrado, pero aunque logra equilibrar, en la siguiente curva de izquierda se cae solo y se va afuera. “El viento y la suciedad de la pista provocaron la caída”, justificó Marco, una evidencia de los efectos devastadores de un viento que osciló entre 22 y 32 Km/h. Abandono de ‘Sic’. Gana la carrera Héctor Barberá y accede al Sub Campeonato, mientras Hiroshi Aoyama, llegando séptimo se confirmaba como el último Campeón Mundial de la categoría 250, siguiendo la tradición de sus compatriotas Tetsuya Harada (1993) y Daijiro Katoh (2001). La experiencia de sus 28 años habían controlado y vencido a la juventud de Barberá (23) y Simoncelli (22). “No la podría llamar una linda carrera”, decía Aoyama emocionado, “pero vuelvo a casa con el título. Un sueño que se convirtió en realidad. Y mañana otro sueño que comienza…”. En el 2010 estará arriba de otra Honda pero en la categoría MotoGP.
El gran artífice de éste logro de Aoyama y de Honda se llama Ciriano Mularoni, el dueño del Scot Racing, que con Andrea Dovizioso alcanzaron el Campeonato 2004 de 125 y los sub campeonatos 2006-2007 de 250. “Nunca tuve dudas sobre las cualidades de Aoyama para ser Campeón, por eso lo elegimos (fue contratado para el 2009, después de haber estado tres temporadas con KTM)”. El Scot Racing fue el mejor equipo privado en desarrollar la Honda RS 250 RW, cuando la fábrica japonesa ya había cesado toda evolución, sabiendo que el futuro estaba en las 600 4T.
261 puntos para el Campeón. 239 para Héctor Barberá (sub Campeón 250) y 231 para Marco Simoncelli tercero.
Concluye la historia de la 250. Llega la Moto2. En Valencia, se confirmó que la nueva categoría tendrá 23 equipos –que ya efectuaron el depósito de garantía- y 37 pilotos para debutar en el 2010.
MARIO DIEZ - PRENSA DORNA SPORTS